El Imam Nafi‘ al-Madani
Dr. Jamal Ibrahim ‘Atta
La gente del Corán constituye la élite de la creación. Alá el Altísimo los ha elegido para ser los custodios de Su Libro, los guardianes de Su Palabra y los transmisores de Su revelación a la humanidad. A través de ellos, se preserva el Corán, pilar fundamental del Islam. Como declara Alá el Altísimo:
﴿ثُمَّ أَوْرَثْنَا الْكِتَابَ الَّذِينَ اصْطَفَيْنَا مِنْ عِبَادِنَا﴾
"Luego hicimos que heredaran el Libro aquellos de Nuestros siervos que habíamos elegido". [Surah Fatir: 32]
Quienes memorizan el Corán, lo portan con dignidad y actúan conforme a sus preceptos son la familia de Alá y Sus allegados predilectos. En los Sunan de Ibn Mayah, se narra bajo la autoridad de Anas (que Alá esté complacido con él) que el Mensajero de Alá ﷺ dijo:
"Ciertamente, Alá tiene Su propia familia entre los hombres". Los compañeros preguntaron: "Oh Mensajero de Alá, ¿quiénes son?". Él respondió: "Son la gente del Corán: la familia de Alá y Sus allegados predilectos".
A lo largo de la historia, ilustres personalidades se han consagrado a este Libro Sagrado, alcanzando gran renombre por su dedicación a su estudio y enseñanza. Sus nombres quedaron indisolublemente ligados a la Palabra de Alá el Altísimo, convirtiéndose en lunas llenas en el firmamento coránico, iluminando el sendero del aprendizaje para la humanidad y guiándola hacia el camino más recto.
El gran maestro Imam Ash-Shatibi aludió a ellos en su célebre poema didáctico Yirz al-Amani wa Wayh al-Tahani (conocido como Al-Shatibiyyah), expresando:
Que Alá recompense con toda clase de bienes a los Imames... Que nos transmitieron el Corán de forma pura, dulce y fluida. Entre ellos hay 'siete lunas llenas' que se alzaron firmes... En el cielo de la excelencia y la justicia, radiantes y perfectas. Poseen astros fulgurantes (transmisores) que de ellos tomaron luz... E iluminaron las tinieblas de la noche hasta que esta se disipó por completo.
En esta serie biográfica, nos proponemos presentar las semblanzas de los Diez Grandes Lectores (Qurra') y sus respectivos transmisores autorizados (Ruwat), ordenados conforme a la cronología y convención más célebre entre los maestros de esta ciencia sagrada.
Sección I: Nombre, Linaje y Agnomen (Kunyah)
Su nombre completo es Nafi‘ ibn ‘Abd al-Rahman ibn Abi Nu‘aym, perteneciente a la tribu de Al-Layth por lazo de clientela (wala’). Fue conocido bajo los agnomens de Abu Ruwaym o Abu ‘Abdillah. Es el gran maestro recitador de Medina (Al-Muqri’ al-Madani). Aunque sus ancestros procedían de Isfahán (Persia), alcanzó su consagración y renombre en la ciudad de Medina.
Sección II: Cualidades Físicas y Morales
El Imam Nafi‘ era de tez muy oscura, rostro radiante y excelentes modales, poseedor de un carácter afable y un fino sentido del humor. Quienes se sentaban con él describían que un exquisito aroma a almizcle emanaba de su boca cada vez que hablaba.
En una ocasión se le preguntó: "Oh Abu ‘Abdillah, ¿acaso te perfumas cada vez que te sientas a enseñar la recitación?". Él respondió: "No utilizo perfume alguno. Lo que ocurre es que vi en sueños al Profeta ﷺ, y él recitaba el Corán directamente en mi boca. Desde aquel momento, este aroma a almizcle no ha dejado de emanar de mi boca". [Ver: Ma‘rifat al-Qurra’ al-Kibar, 1/108; Ghayat al-Nihayah, 2/332].
Este prodigio espiritual es el que el Imam Ash-Shatibi inmortalizó en su poema al escribir:
En cuanto a Nafi‘, aquel cuyo secreto íntimo es noble en fragancia... Él es quien eligió a la ciudad de Medina como su morada.
Asimismo, le dijeron a Nafi‘: "¡Qué resplandeciente es tu rostro y qué hermosos tus modales!". Él contestó: "¿Cómo no habiendo de ser así, si el Mensajero de Alá ﷺ estrechó mi mano y ante él recité el Corán entero en sueños?". [Ghayat al-Nihayah, 2/332].
Su célebre discípulo, el Imam Qalun, testificó sobre él: "Nafi‘ era una de las personas con el carácter más puro y uno de los mejores en la recitación del Corán. Era un hombre asceta (zahid) y sumamente generoso (yawad), que dirigió la oración en la Mezquita del Profeta ﷺ durante sesenta años".
En lo que respecta a la enseñanza de la lectura coránica, el Imam Nafi‘ adoptaba un método riguroso pero equitativo: comenzaba siempre con el alumno que llegaba primero, sin importar su condición social o procedencia. Dominaba a la perfección todas las variantes de lectura y enseñaba a la gente basándose en todas ellas [Yamal al-Qurra’, 2/447].
Abu Diyyah le preguntó una vez: "Oh Abu Ruwaym, ¿enseñas a la gente todas las lecturas existentes?". El Imam Nafi‘ exclamó: "¡Alabado sea Alá el Grandioso! ¿Acaso me privaría a mí mismo de la recompensa del Corán? Yo enseño a las personas todas las lecturas de la revelación, y cuando viene alguien solicitando mi propia variante predilecta (Harfi), se la enseño". [Ghayat al-Nihayah, 2/304].
Se relata que un hombre acudió a él y le dijo: "Escucha mi lectura según el método Hadr (recitación rápida)". El Imam Nafi‘ le respondió: "¿Y qué es el Hadr? No lo conozco de esa manera; lee para que escuchemos". El hombre comenzó a recitar, y al finalizar, el Imam Nafi‘ sentenció:
"Nuestra forma de lectura rápida (Hadr) consiste en no omitir jamás las reglas de flexión gramatical (I‘rab), no duplicar las letras ligeras ni aligerar las acentuadas, no acortar las vocales largas (Madd) ni prolongar las cortas. Nuestra recitación es rigurosamente la lectura de los más grandes compañeros del Mensajero de Alá ﷺ: es fluida, elocuente y firme; no farfullamos ni arrastramos las palabras de forma antinatural; facilitamos la pronunciación y no exageramos. Recitamos en el árabe más elocuente y vigente, sin prestar atención a las opiniones de los poetas o filólogos. Es una tradición transmitida de mayores a menores... Nuestra lectura es la lectura de los grandes maestros; escuchamos el texto sagrado tal como fue transmitido y jamás empleamos la opinión personal (Ra'y) en el Corán". [Yamal al-Qurra’, 2/447]
Sección III: Estatus Académico y Reconocimiento
El Imam Nafi‘ fue una de las máximas autoridades del saber islámico y uno de los siete lectores coránicos más célebres de la historia. Consolidó su liderazgo en Medina, donde la jefatura de la enseñanza de la recitación (Riyasat al-Iqra’) recayó enteramente sobre su persona, llegando a instruir a la comunidad durante más de setenta años.
El eminente jurista Malik ibn Anas afirmó: "Nafi‘ es el Imam de la gente en la recitación del Corán". En otra ocasión declaró: "La lectura de la gente de Medina es una Sunnah (tradición profética consolidada)". Alguien le preguntó: "¿Te refieres a la lectura de Nafi‘?", a lo que respondió con firmeza: "Sí". [Ma‘rifat al-Qurra’ al-Kibar, 1/108].
‘Abdullah, hijo del Imam Ahmad ibn Hanbal, relató: "Le pregunté a mi padre: '¿Cuál lectura te agrada más?'. Me respondió: 'La lectura de la gente de Medina (Nafi‘), y si esta no está disponible, la lectura de ‘Asim'". [Ma‘rifat al-Qurra’ al-Kibar, 1/108].
El célebre filólogo Al-Asma‘i comentó: "Solía sentarme en las asambleas de Nafi‘ ibn Abi Nu‘aym, y era verdaderamente uno de los eruditos recitadores, alfaquíes (Fuqaha’) y devotos (‘Ubbad*)"*.
Cuando el gran sabio egipcio Al-Layth ibn Sa‘d llegó a Medina en el año 110 de la Hégira, encontró al Imam Nafi‘ erigido como el líder indiscutible de la recitación.
El erudito Ibn Muyahid aseveró: "El Imam que asumió el liderazgo de la recitación en la ciudad del Mensajero de Alá ﷺ tras la época de los Tabi‘un (Sucesores) fue Nafi‘. Era un profundo conocedor de las distintas vertientes de las lecturas y un estricto seguidor de las huellas de los Imames predecesores de su ciudad".
Sección IV: Sus Maestros en la Recitación
El Imam Nafi‘ estudió y perfeccionó su técnica bajo la tutela de un selecto grupo de la generación de los Sucesores (Tabi‘un) en Medina. Se documenta que leyó el Corán ante setenta Sucesores.
Entre sus maestros más destacados figuran:
‘Abd al-Rahman ibn Hurmuz al-A‘raj
Abu Ja‘far Yazid ibn al-Qa‘qa‘
Shaybah ibn Nisah
Yazid ibn Ruman
Muslim ibn Yundub
Nafi‘ (el liberto de Ibn ‘Umar)
‘Amir ibn ‘Abdillah ibn al-Zubayr
Abu al-Zinad
‘Abd al-Rahman ibn al-Qasim ibn Muhammad ibn Abi Bakr
Muhammad ibn Shihab al-Zuhri
Salih ibn Khawwat
El Imam Ibn al-Yazari ratificó: "Ha llegado hasta nosotros por vías mutawatir (de transmisión masiva y absoluta) que él completó la recitación del Corán formalmente ante los primeros cinco maestros mencionados". [Ghayat al-Nihayah, 2/330].
‘Ubayd ibn Maymun al-Tabban relató que Harun ibn al-Musayyib le preguntó: "¿La lectura de quién enseñas?". Contesté: "La de Nafi‘". Preguntó entonces: "¿Y ante quién recitó Nafi‘?". Le expliqué que recitó ante Al-A‘raj. Al-A‘raj, a su vez, recitó ante el noble compañero Abu Hurayrah (que Alá esté complacido con él). Abu Hurayrah lo hizo ante Ubayy ibn Ka‘b, y Ubayy declaró: "El Mensajero de Alá ﷺ repasó el Corán conmigo diciendo: 'Yibril me ha ordenado que repase el Corán contigo'". [Al-Sab‘ah, pág. 55].
Sección V: Discípulos y Transmisores de su Lectura
Debido a las largas décadas que dedicó a la docencia, el Imam Nafi‘ formó a una inmensa cantidad de sabios. Entre los discípulos de la primera época se encontraban eruditos que eran contemporáneos suyos, tales como:
Imam Malik ibn Anas
Isma‘il ibn Ja‘far
‘Isa ibn Wardan al-Yadhdha’
Sulayman ibn Muslim ibn Yammaz
Asimismo, estudiaron directamente con él figuras de la talla de Ishaq al-Musayyibi, Al-Waqidi, Ya‘qub ibn Ibrahim ibn Sa‘d, el Imam Qalun, el Imam Warsh, Al-Asma‘i y Abu ‘Amr ibn al-‘Ala’, entre muchos otros. Su discípulo Isma‘il ibn Abi Uways fue el último de sus alumnos directos en fallecer. [Ghayat al-Nihayah].
Sección VI: Su Estatus en la Transmisión del Hadith
La actividad intelectual del Imam Nafi‘ no se limitó de forma exclusiva a la enseñanza del Corán, sino que se extendió a la transmisión de los dichos del Profeta (Hadith), aunque en este campo su producción fue más bien moderada (Qalil al-Riwayah).
Transmitió tradiciones de maestros como Rabiah ibn Abi ‘Abd al-Rahman, Zayd ibn Aslam, Safwan ibn Sulaym, ‘Amir ibn ‘Abdillah ibn al-Zubayr, Abu al-Zinad, ‘Abd al-Rahman ibn al-Qasim, Al-A‘raj, Muhammad ibn ‘Imran al-Talhi, Muhammad ibn Yahya ibn Habban, Nafi‘ (el liberto de Ibn ‘Umar), Yazid ibn Ruman, Abu Ya‘far y Al-Layth ibn Sa‘d.
A su vez, narraron de él sabios como Ishaq al-Musayyibi, Isma‘il ibn Ja‘far, Khalid ibn Makhlad al-Qatawani, ‘Abdullah ibn Maslamah al-Qa‘nabi, Al-Asma‘i, ‘Ubayd ibn Maymun, el Imam Warsh, el Imam Qalun y Al-Waqidi.
Debido a que su máxima genialidad y rigor se volcaron en la preservación oral del texto coránico y no de forma primordial en las cadenas de transmisión del Hadith, los críticos de la ciencia de la evaluación de narradores (Yarh wa Ta‘dil) discreparon respecto a su grado de precisión en esta materia. Como bien señaló el Imam Adh-Dhahabi, ninguno de los autores de los Seis Libros Canónicos de Hadith (Al-Kutub al-Sittah) incluyó narraciones transmitidas a través de él. No obstante, a pesar de estas divergencias técnicas, sus narraciones se consideran aceptables (Maqbul).
Yahya ibn Ma‘in lo declaró completamente confiable (wathaqahu).
Ahmad ibn Hanbal matizó su estatus expresando: "Se tomaba de él el Corán, pero en el Hadith no se le considera una autoridad primordial".
An-Nasa’i afirmó: "No hay ningún reparo en él (Laysa bihi ba’s)".
Abu Hatim al-Razi dictaminó: "Es veraz y de Hadith aceptable (Saduq salih al-hadith)".
Ibn Hibban y Al-‘Iyli lo incluyeron explícitamente en sus obras de transmisores fidedignos (Al-Thiqat).
Ibn ‘Adi concluyó: "No he visto que se le atribuya ninguna narración reprobable (Munkar), por lo que considero que no hay ningún problema con él".
Sección VII: Su Fallecimiento y Legado Final
El Imam Nafi‘ ibn Abi Nu‘aym falleció en la bendita ciudad de Medina en el año 169 o 170 de la Hégira. Al momento de su muerte, sus hijos se reunieron a su alrededor y le pidieron: "Padre, déjanos un testamento y consejo final". Él les respondió recitando el versículo del Corán:
﴿فَاتَّقُوا اللَّهَ وَأَصْلِحُوا ذَاتَ بَيْنِكُمْ وَأَطِيعُوا اللَّهَ وَرَسُولَهُ إِنْ كُنْتُمْ مُؤْمِنِينَ﴾
"Temed a Alá, mantened la concordia entre vosotros y obedeced a Alá y a Su Mensajero si sois creyentes". [Surah Al-Anfal: 1]
Escrito por: Dr. gamal Ibrahim ‘Ata Doctor en Propagación y Cultura Islámica, Universidad de Al-Azhar
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