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Las Virtudes del Sagrado Corán y Nuestro Deber Hacia Él

Dr.mohamed noredeen

Alabado sea Alá, Quien reveló el Libro a Su siervo, eliminó de él toda duda y ambigüedad, depositó en su interior ciencias maravillosas y asombrosas, y lo constituyó como una guía para la humanidad y evidencias claras a través del lenguaje más elocuente y el discurso más lúcido. Atestiguo que no hay más deidad digna de adoración que Alá, Único, sin asociados, el Señor de todos los señores. Y atestiguo que nuestro maestro Muhammad es Su siervo y Mensajero. Sean las bendiciones y la paz de Alá con él, con su familia y con sus compañeros hasta el Día del Retorno.

Por lo demás: Ciertamente, entre las mayores evidencias claras y milagros extraordinarios con los cuales Alá respaldó a Su Profeta Muhammad ﷺ se encuentra el Sagrado Corán. Él es la protección infalible, la bendición perdurable, el argumento concluyente y la prueba irrefutable. Es la fuente de la guía y el sendero hacia la felicidad absoluta. De él se deducen los dictámenes legales y a través de él se reconoce lo lícito (Halal) de lo prohibido (Haram).

Alá el Altísimo lo reveló como una metodología de vida para que Sus siervos gobiernen sus asuntos, regulen sus conductas y lo apliquen de forma práctica en todos los ámbitos de la existencia. Asimismo, integró en su texto un enfoque educativo y espiritual que conduce a quien lo sigue a la felicidad en ambos mundos. Todo bienestar alcanzado en esta vida terrenal y en el Más Allá tiene su origen en la guía y el seguimiento de sus preceptos. Alá el Altísimo declara en el texto sagrado:

﴿يَهْدِي بِهِ اللَّهُ مَنِ اتَّبَعَ رِضْوَانَهُ سُبُلَ السَّلَامِ وَيُخْرِجُهُمْ مِنَ الظُّلُمَاتِ إِلَى النُّورِ بِإِذْنِهِ وَيَهْدِيهِمْ إِلَى صِرَاطٍ مُسْتَقِيمٍ﴾

"Por medio del cual Alá guía a quienes buscan Su complacencia hacia los caminos de la paz, y los saca de las tinieblas a la luz con Su venia, y los guía por un camino recto." [Surah Al-Ma'idah: 16]

Nuestro Señor (Glorificado y Exaltado sea) reveló el Sagrado Corán como una misericordia para los mundos, una prueba irrefutable para toda la creación y un milagro imperecedero para el líder de las primeras y las últimas generaciones. Alá ennobleció su estatus, elevó su autoridad y valoró a los seres humanos según su balanza. Quien exalta el Corán, Alá lo eleva, y quien lo menosprecia, Alá lo humilla. El Profeta ﷺ afirmó:

"إن الله يرفع بهذا الكتاب أقواما ويضع به آخرين"

"Ciertamente, Alá eleva a los pueblos por medio de este Libro y humilla a otros a causa de su abandono." [Sahih Muslim: 817, narrado por Umar ibn al-Khattab]

Los Méritos Proféticos de la Recitación Coránica

Nuestro Señor nos ha instado a recitar lo que nos resulte factible de su texto, diciendo:

﴿فَاقْرَءُوا مَا تَيَسَّرَ مِنَ الْقُرْآنِ﴾

"Reciten, pues, lo que les sea fácil del Corán." [Surah Al-Muzzammil: 20]

El Profeta ﷺ también exhortó con firmeza a su lectura constante, manifestando:

"اقرءوا القرآن فإنه يأتي يوم القيامة شفيعا لأصحابه"

"Reciten el Corán, porque el Día de la Resurrección vendrá como un intercesor para sus compañeros." [Sahih Muslim: 804, narrado por Abu Umamah al-Bahili]

Por el contrario, un corazón que no alberga ni comprende nada del Sagrado Corán es descrito como un espacio espiritualmente desolado y privado de bendición. El Profeta ﷺ declaró:

"إن الذي ليس في جوفه شيء من القرآن كالبيت الخَرِب"

"Ciertamente, aquel en cuyo interior no hay nada del Corán es como una casa en ruinas." [Jami' at-Tirmidhi: 2913, calificado como Hasan Sahih]

Para ilustrar la inmensa recompensa que aguarda a quien lee el texto divino, el Profeta ﷺ prometió bendiciones multiplicadas por cada letra pronunciada, diciendo:

"من قرأ حرفا من كتاب الله فله به حسنة، والحسنة بعشر أمثالها، لا أقول (الم) حرف، ولكن ألف حرف، ولام حرف، وميم حرف"

"Quien lea una sola letra del Libro de Alá recibirá por ella una buena acción, y cada buena acción se multiplica por diez. No digo que Alif-Lam-Mim sea una letra, sino que Alif es una letra, Lam es una letra y Mim es una letra." [Jami' at-Tirmidhi: 2910, calificado como Hasan Sahih]

Estas son solo algunas de las virtudes del Sagrado Corán, cuyas grandezas son demasiado numerosas para ser contabilizadas.

¿Cuál es Nuestro Deber Fundamental Hacia el Sagrado Corán?

Nuestra responsabilidad ante el Libro de Alá es de una magnitud enorme. En este artículo, analizaremos detalladamente tres elementos esenciales que definen este deber:

Primero: El Repaso Constante y la Salvaguarda de la Memorización

Uno de los derechos más importantes que el Corán tiene sobre nosotros es su repaso continuo (Ta'ahud), evitando que se diluya de la memoria o caiga en el olvido absoluto. El Profeta ﷺ nos ordenó mantener un vínculo estrecho con el texto y utilizó una elocuente metáfora para enfatizar esta urgencia, diciendo:

"تعاهَدُوا هذا القرآن، فوالذي نفسُ محمدٍ بيده لهو أشدُّ تفلُّتا من الإبل في عُقُلِهَا"

"Repasen constantemente este Corán, porque por Aquel en Cuya Mano está el alma de Muhammad, se escapa de la memoria con más facilidad que los camellos de sus ataduras." [Sahih Muslim: 791, narrado por Abu Musa al-Ash'ari]

Asimismo, el Profeta ﷺ explicó:

"إنما مَثَل صاحبِ القرآنِ كمَثَل صاحب الإبل المعقَّلَة، إن عاهد عليها أمسكَهَا وإن أطلقها ذهَبَتْ"

"El ejemplo del compañero del Corán es como el del dueño de camellos atados: si se mantiene atento a ellos, los conserva, pero si los suelta, se escapan." [Sahih Al-Bujari: 5031]

Al comentar esta realidad, el célebre sabio Al-Hafiz Ibn Hajar escribió en Fath al-Bari (9/79): "Mientras el repaso persista, la memorización se mantendrá protegida, de la misma manera que el camello se preserva mientras permanezca sujeto por su cuerda. Se mencionó específicamente a los camellos por ser los animales domésticos más propensos a huir, y recuperarlos una vez que se han desbocado es sumamente difícil".

Por su parte, Ibn Abd al-Barr señaló en Al-Istidhkar (2/487): "Este hadiz constituye un fuerte exhorto al estudio constante del Corán, a la perseverancia en su recitación y una advertencia rigurosa contra el olvido tras haberlo memorizado".

Por lo tanto, es un deber para cada musulmán establecer una porción de lectura diaria fija (Wird). Así como el ser humano no puede sobrevivir sin alimento físico o bebida, el alma requiere de forma indispensable su nutrición espiritual diaria: el Sagrado Corán.

Lamentablemente, muchas personas pasan largas horas navegando en las redes sociales, dedicando noches enteras con entusiasmo a plataformas como Facebook. ¿Por qué el Libro de Alá no recibe una dedicación similar? No es correcto que un musulmán memorice las palabras de Alá y luego las descuide hasta olvidarlas. Los factores principales que consolidan la retención son el repaso frecuente, el estudio de la exégesis clásica (Tafsir), comprender las causas de la revelación (Asbab al-Nuzul) y realizar las oraciones voluntarias, especialmente la Oración Nocturna (Qiyam al-Layl), recitando lo memorizado.

Segundo: El Aprendizaje y la Enseñanza del Corán

Es una obligación comunitaria aprender y enseñar el Sagrado Corán en todas sus dimensiones: su correcta articulación (Tilawah), las reglas de la ciencia del Tajwid, su interpretación (Tafsir) y la comprensión de su naturaleza milagrosa (I'jaz). Este camino del saber es accesible. La mayoría de las personas dedican grandes esfuerzos a dominar lenguas extranjeras como el inglés o el francés, ¿por qué habría de resultarles difícil aprender el Corán cuando fue revelado en su propio idioma árabe?

¿Por qué las palabras de tu Creador habrían de ser complejas para tu entendimiento, cuando Alá declara explícitamente:

﴿وَلَقَدْ يَسَّرْنَا الْقُرْآنَ لِلذِّكْرِ فَهَلْ مِنْ مُدَّكِرٍ﴾

"Ciertamente hemos hecho el Corán fácil para el recuerdo. ¿Habrá, pues, alguien que reflexione?" [Surah Al-Qamar: 17]

Debes esforzarte por aprender el Corán y transmitirlo para alcanzar el grado más alto de excelencia humana, tal como afirmó el Profeta ﷺ:

"خيركم من تعلم القرآن وعلَّمه"

"El mejor de ustedes es quien aprende el Corán y lo enseña." [Sahih Al-Bujari: 5027]

Al-Hafiz Ibn Hajar aclaró en Fath al-Bari (9/76): "No cabe duda de que la persona que combina el aprendizaje del Corán con su enseñanza perfecciona tanto su propia alma como la de los demás. Reúne el beneficio personal con el beneficio transitivo hacia la comunidad, y por esta razón, posee la mayor virtud".

Con el fin de arraigar este amor en el corazón de sus Compañeros, el Profeta ﷺ ilustró el valor del estudio coránico mediante una profunda comparación con los bienes materiales. Uqbah ibn Amir narró: "El Mensajero de Alá ﷺ se presentó ante nosotros mientras estábamos en el porche (Al-Suffah) y preguntó:

"أيكم يحب أن يغدوَ كلَّ يوم إلى بطحانَ أو إلى العقيق، فيأتي منه بناقتين كَوْمَاوين في غير إثم ولا قطع رحم؟"

'¿A quién de ustedes le gustaría ir cada mañana al valle de Buthan o de Al-Aqiq y regresar con dos camellas de jorobas prominentes, sin cometer ningún pecado ni romper los lazos familiares?' Respondimos: '¡Oh Mensajero de Alá, nos encantaría eso!'. Él ﷺ dijo entonces: '¿Acaso no acude uno de ustedes a la mezquita y aprende o recita dos versículos del Libro de Alá, el Majestuoso y Exaltado? Eso es mejor para él que dos camellas; y tres versículos son mejores que tres; y cuatro versículos son mejores que cuatro, y así sucesivamente en relación con el número de camellos'." [Sahih Muslim: 803]

Ante esta inmensa generosidad divina, ¿quién podría apartarse de tan magno beneficio?

Tercero: La Aplicación Práctica de los Preceptos Coránicos

Este constituye el deber más crucial hacia el Sagrado Corán: actuar conforme a todo lo revelado en él y adoptar su marco ético como norma de conducta, siguiendo el ejemplo perfecto del Profeta ﷺ, cuyo carácter era el reflejo viviente del Corán.

El Imam Al-Shatibi escribió en Al-I'tisam (2/854): "Su carácter era el Corán porque sometió la revelación divina a su propia persona, de modo que su conocimiento y sus obras se alinearon por completo con ella. La revelación era el juez que ordenaba, y él ﷺ se sometía respondiendo a su llamado y deteniéndose estrictamente ante sus límites. Esta cualidad única fue una de las mayores pruebas de su veracidad en el mensaje que transmitió".

El sabio de las primeras generaciones, Al-Fudayl ibn Iyad, afirmó: "El Corán fue revelado para ser aplicado, pero las personas adoptaron su mera recitación como su única obra". Cuando se le preguntó: "¿Cómo se aplica prácticamente?". Respondió: "Considerando lícito lo que él declara lícito, tratando como prohibido lo que prohíbe, cumpliendo sus órdenes, apartándose de sus prohibiciones y deteniéndose en profunda reflexión ante sus pasajes milagrosos". [Iqtida' al-Ilm al-Amal de Al-Jatib al-Baghdadi, p. 76]

Por lo tanto, los verdaderos "Allegados al Corán" (Ahl al-Quran) —rogamos a Alá que nos cuente entre ellos— son quienes comprenden su significado y aplican sus leyes en la vida diaria, y no meramente aquellos que articulan sus letras de forma impecable mientras ignoran sus límites.

Debemos acudir con devoción al Libro de nuestro Señor para nutrirnos de su fuente pura e iluminar nuestro camino en medio de las tinieblas, evitando formar parte de quienes lo abandonan o se apartan de su luz.

Poesía Árabe en Honor a los Guardianes del Corán

Reflexionemos sobre los bellos versos árabes dedicados a quienes honran la palabra divina:

أَكْــرِمْ بقــومٍ أَكْرَمُـــوا القُرآنـــا ... وَهَبُـوا لَــهُ الأرواحَ والأَبْـدَانــا قـومٌ قـد اختــارَ الإلــهُ قلوبَهُــمْ ... لِتَصِيرَ مِنْ غَرْسِ الهُـدى بُسْتَانـا زُرِعَتْ حُروفُ النورِ بينَ شِفَاهِهِمْ ... فَتَضَوَّعَتْ مِسْكًـا يَفِيـضُ بَيَانَـا رَفَعُوا كِتابَ اللهِ فـوقَ رُؤوسِهِــمْ ... لِيَكُونَ نُـورًا في الظــلامِ فَكَانــا سُبحانَ مَنْ وَهَبَ الأُجورَ لأهْلِهَـا ... وَهَدى القُلُوبَ وَعَلَّـمَ الإنسانـا

¡Cuán honorables son aquellos que honraron el Corán, Y entregaron a su causa sus almas y sus cuerpos! Es un pueblo cuyos corazones Dios ha elegido, Para convertirlos en un jardín floreciente de verdadera guía. Las letras de luz fueron sembradas entre sus labios, Difundiendo un aroma a almizcle que desborda elocuencia. Elevaron el Libro de Alá por encima de sus cabezas, Para que fuese una luz en medio de las tinieblas, ¡y así fue! Glorificado sea Quien otorgó las recompensas a quienes las merecían, Guió los corazones y enseñó al ser humano lo que no sabía.

Conclusión

Rogamos a Alá el Altísimo que haga del Grandioso Corán la primavera de nuestros corazones, la luz de nuestros pechos y el bálsamo que disipe nuestras preocupaciones y tristezas. Que nos conceda su recitación durante las horas de la noche y los extremos del día de la manera que más Le complazca. Y nuestra última súplica es: Alabado sea Alá, Señor de los Mundos.

Escrito por: Dr. Muhammad Fadl Nour El-Din Profesor de Tafsir y Ciencias del Corán en la Facultad de Usul al-Din, Universidad de Al-Azhar Doctor en Tafsir y Ciencias del Sagrado Corán con Mención de Honor de Primera Clase Certificado con la Licencia Tradicional (Ijazah) en las Diez Lecturas Menores a través de las vías de Shatibiyyah y Durrah

Frequently Asked Questions

Explicó que si el dueño los mantiene atados, los conserva, pero si los suelta, se escapan, igual que el Corán se olvida sin el repaso constante.

Quien aprende y enseña el Corán alcanza la perfección para sí mismo y para los demás, uniendo el beneficio personal con el comunitario.

Lo definieron como respetar lo permitido, prohibir lo vedado, obedecer sus órdenes, evitar sus prohibiciones y reflexionar profundamente en sus maravillas.

Comentarios


  • علي محمد محمود محمد
    علي محمد محمود محمد

    بارك الله فيك شيخنا الكريم وزادك فضلا وعلما

    منذ سنتين
  • أيمن أنور محمد الغنام
    أيمن أنور محمد الغنام

    بارك الله فيك يا شيخنا وجزاكم الله خيرا. اللهم اجعل القرآن العظيم ربيع قلوبنا، وجلاء همومنا وأحزاننا، وأرزقنا تلاوته آناء الليل وأطراف النهار على الوجه الذي يرضيك عنا.

    منذ سنتين
  • د. جمال ابراهيم عطا
    د. جمال ابراهيم عطا

    ما شاء الله لا قوة إلا بالله ، نفع الله بكم وجزاكم خيرا

    منذ سنتين